El aloe vera previene y combate artritis y artrosis
por Nieves Guerrero - Revista Saber Vivir - Buenos Aires - 24 julio 2004
También conocida como "planta milagrosa". Una de sus principales cualidades es la de ser un gran inhibidor del dolor, apropiado para prevenir y combatir enfermedades reumáticas. La razón es muy sencilla: sus componentes penetran en capas profundas de la piel y reducen notoriamente la inflamación.
Aún cuando nuestro estado de salud sea bueno, el aloe vera está aconsejado para prevenir un amplio abanico de enfermedades. Su aplicación es cada vez más requerida a nivel mundial y distintas instituciones siguen indagando e intercambiando experiencias sobre los múltiples beneficios que esta planta viene otorgándole al hombre desde la antigüedad.
Se consultó con el doctor Jorge Alonso, presidente de la Asociación Argentina de Fitomedicina acerca de las últimas investigaciones y resultados. Entre las verificaciones más notables se comprobó que el aloe vera puede prevenir la artritis y reducir la inflamación en las articulaciones que ya están afectadas por la enfermedad. Puede inhibir las reacciones autoinmunes asociadas con ciertas formas de artritis reumáticas, donde el cuerpo ataca sus propios tejidos.
En uno de estos experimentos se inyectó en animales una bacteria que causa la artritis, provocándoles inflamación e hinchazón, y luego se les aplicaron dosis diarias de aloe, durante trece días. Varios compuestos de esta planta demostraron su actividad antiartrítica.
Según los datos arrojados en esas investigaciones, "un ácido orgánico del aloe reduce la inflamación en un 79,7% y suprime la respuesta auto inmune en un 42,2%. Además, su componente, el antraquinona, reduce la inflamación en un 67,3%."
Sobre la base de este y otros estudios realizados, los especialistas en medicina natural concluyeron que "el aloe es un antiinflamatorio similar a la cortisona, pero sin efectos negativos, que penetra en las capas profundas de la piel, tranquiliza los nervios y reduce la inflamación. Beber un poco del jugo de aloe diariamente, aleja el dolor de las articulaciones al tener una acción analgésica y antiinflamatoria.
En síntesis, el aloe penetra dentro de las enzimas que causan la inflamación y no sólo la combate, sino que además, impide que aumente o se extienda.
A nivel digestivo, el jugo de aloe inhibe la secreción ácida gástrica.
En la asociación que dirige Alonso, se valoran entre sus principales propiedades farmacológicas, además de la acción antiinflamatoria, "la cicatrizante y emoliente; la inmunoestimuladora de su gel sobre la superficie cutánea, y la actividad antioxidante, para regenerar y proteger la piel".
Entre los estudios a los que se refirió este profesional, merecen conocerse los beneficios de las "cremas en base de extractos de aloe vera, para preservar la microcirculación en la piel, recomendadas para heridas".
También en la conclusión de experimentos se determinó que la combinación del gel de aloe con jabones y suavizantes, mejoran la dermatitis en pieles que sufrieron terapia irradiante.
El aloe vera "cumple una actividad antimicrobiana, testeada en cultivos de mycobacterium tuberculosis. Tiene efectos bactericidas y se evidencian excelentes resultados en la prevención de complicaciones infecciosas, tras ser aplicado sobre heridas en etapa de cicatrización, con efectos similares a los de la penicilina".
Los últimos ensayos indican que "su extracto acuoso tiene efectos inhibitorios sobre cultivos de tricomonas vaginalis". Respecto a la actividad antiviral, el gel demostró ser activo frente a la varicela zoster, influenza y los tpos l y ll del Herpes Simplex.
Acerca del aparato respiratorio, señaló que el jugo de aloe vera, administrado como jarabe, produce mejorías en pacientes asmáticos".
Los investigadores comprobaron que el aloe disminuye niveles de glucosa en diabéticos. Como tópico, combate herpes y psoriasis; administrado como gotas, curan la conjuntivitis caracterizadas por la sequedad ocular. Para la oncología experimental, el jugo de aloe es inmunomodulador y se demostró un efecto detoxificante enzimático en hígado, riñón y pulmones.
En otras líneas celulares de leucemia, compuestos de lashojas de aloe dieron resultados inhibitorios.