No existen
objetivos imposibles de lograr. Ser optimista y confiar en nuestras
posibilidades es la llave del éxito.
Séneca decía: "No existe viento favorable
para el marinero que no sabe a donde ir". A la hora de
definir nuestro camino, debemos hacer un análisis de
nuestras capacidades personales y de la realidad que nos rodea.
Hay que ser curioso, leer, investigar, observar a las personas
que tenemos cerca. Es importante estar abierto y no temer a
lo "nuevo". Hay que estar dispuesto a correr riesgos
y asumir responsabilidades mientras comenzamos a proyectar nuestro
futuro.
Comencemos viendo los eventos positivos, interpretemos los errores
como una oportunidad para mejorar nuestros actos. De los errores
se aprende mucho! Agudicemos la capacidad de revertir los eventos
negativos en positivos. Encontremos lo bueno que hay en cada
cosa. |
| Decía
Casanova: "Un hombre, si en verdad lo cree, puede convertirse
en rey". El sentido de esta frase hay que leerla entre
líneas. Un rey no debe poseer necesariamente un reinado
físico para sentirse como tal.
Antes que nada debemos creer que nosotros mismos podemos convertirnos
en reyes para que el resto también lo crea. Si nosotros
mismos no lo creemos, jamás lo creerán los demás.
Citamos ahora el pensamiento del Baron Binch: "Primero
creí, luego quise, y luego simplemente me dediqué
a llevarlo a cabo".
No olviden que QUERER ES PODER.
Pero
¿qué queremos realmente?
Para analizar nuestros deseos debemos proceder paso a paso;
step by step.
Saber que queremos y que precio estamos dispuestos a pagar
por ello. Distingamos los deseos inútiles y oníricos
de los objetivos, útiles, pero a ser conquistados con
convicción y dedicación.
Ahora veamos un consejo útil para alcanzar los objetivos:
Escribamos en una hoja de papel -en el orden que nos vienen
a la mente- los momentos más felices de nuestras vidas,
realizando así una lista.
Ahora analicemos la lista de nuestros "momentos de oro",
buscando la esencia profunda de los mismos.
De esta manera, hallaremos el común denominador de
nuestros momentos felices. Así hallaremos el empuje
que mantendrá viva nuestra motivación.
Para comenzar a delinear nuestro perfil, tenemos que plantearnos
que queremos: ¿Ser ricos? ¿Exitosos? ¿Independientes?...
Siempre en la misma hoja escribamos también lo que
nos gustaría tener: ¿Una casa nueva? ¿Educación
privada para nuestros hijos?
No olvide tener ESCRITAS sus metas y téngalas siempre
en un lugar visible para poder releerlas con frecuencia.
Para poder lograr lo que queremos, debemos aprender a controlar
nuestros estados de ánimo, los prejuicios y las convicciones
personales.
Ayuda siempre poder dominar nuestros estados de ánimo
aún en los momentos más duros y negativos. Todo
está en nosotros: La convicción de poder hacerlo
está siempre dentro de uno.
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